
Jamie Conklin, hijo de una agente literaria, puede ver a los muertos y hablar con ellos durante unos días tras su fallecimiento. Una policía descubre ese don y le pide que lo use para resolver un caso.
Por qué leerlo. Mezcla terror y novela negra en 248 páginas y se lee casi de una sentada. Se publicó en Estados Unidos en la colección Hard Case Crime, dedicada a la novela negra.
Para quién. Para quien busca un thriller sobrenatural rápido y de pocas páginas.