
De qué trata. Marcelino es un recién nacido abandonado a la puerta de un convento de frailes franciscanos, que lo recogen y lo crían. Crece travieso entre ellos y le advierten que no suba nunca al desván. Un día se atreve, encuentra allí una gran figura de Cristo en la cruz y, como le parece que tiene hambre, le lleva pan y vino. Entonces la imagen cobra vida y empieza a hablar con él.
Por qué leerlo. Sánchez-Silva la publicó en 1953 y en 1955 Ladislao Vajda la llevó al cine con Pablito Calvo: la película ganó el Oso de Plata a la mejor dirección en Berlín. El libro suma más de treinta traducciones y su autor es el único español con el Premio Andersen (1968).
Para quién. Para quien busca un clásico breve de la literatura infantil española, de fondo religioso, para leer en familia o después de ver la película.
Sin edición a la venta en España