De qué trata. En un pequeño pueblo castellano que celebra sus fiestas con una corrida, dos toreros desconocidos esperan la hora de salir al ruedo: uno veterano y desencantado, el otro novato y lleno de ilusión. En un lugar donde no hay hospital, el miedo y la incertidumbre crecen a lo largo de todo el día mientras se acerca el momento de la lidia.
Por qué leerlo. Ángel María de Lera, que pasó años en la cárcel tras la guerra civil, la publicó en Destino en 1958, y ese mismo año Antonio Román la llevó al cine con Francisco Rabal. Su autor ganaría después el Premio Planeta de 1967 con Las últimas banderas.
Para quién. Para quien se interesa por la novela realista española de la posguerra y por la cara menos gloriosa del mundo de los toros.
Sin edición a la venta en España