De qué trata. Scott Carey atraviesa una nube radiactiva poco después de haber tragado insecticida y, desde ese día, su cuerpo encoge unos tres milímetros y medio diarios. Lo que empieza como una rareza trae burlas y tensiones con su familia y, cuando ya mide unos centímetros, se convierte en una lucha por sobrevivir en el sótano de su propia casa.
Por qué leerlo. Matheson la publicó en 1956 y él mismo firmó el guion de la película de Jack Arnold de 1957, El increíble hombre menguante. La historia se ha vuelto a llevar al cine en 1981 y en 2025, en una versión francesa dirigida por Jan Kounen.
Para quién. Para quien disfrutó de Soy leyenda y busca ciencia ficción clásica sobre el miedo y la soledad de un hombre corriente.
Sin edición a la venta en España

