
Otra vuelta de tuerca
En Nochebuena, junto al fuego, Douglas lee a sus amigos el manuscrito de una institutriz ya fallecida. En él, ella cuenta cómo aceptó cuidar de Miles y Flora, dos niños huérfanos, en Bly, una casa de campo inglesa, con la orden de no molestar nunca a su tío. Poco después empieza a ver a un hombre y a una mujer que no deberían estar allí y teme por los niños.
Por qué leerlo. Henry James la publicó por entregas en una revista ilustrada en 1898. Desde los años treinta la crítica discute si los fantasmas existen o son imaginación de la institutriz. Inspiró la ópera de Benjamin Britten (1954) y la película The Innocents (1961), de Jack Clayton.
Para quién. Para quien disfruta con las historias de fantasmas que dan miedo sin sangre y dejan la duda abierta hasta la última página.
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